Microcirugía del Varicocele

El varicocele es la dilatación de la venas que rodean al testículo y que continúan su recorrido hacia el abdomen por el cordón espermático. Es lo que se llama plexo pampiniforme. En el paciente infértil se presenta en un 35 a 40 % de los casos.

PLEXOS PAMPINIFORMES

El varicocele es una patología que se conoce desde muy antiguo. Fue descrita por Celso en el siglo I d.C., quien los clasificó en superficiales y profundos, y ya hizo un referencia a la disminución de tamaño del testículo afectado. En la Edad Media, en España, Abulcasis describe el varicocele como “un racimo de uvas” y describe su método para intervenirlo. También en España en 1856 Diego de Argumosa describe pormenorizadamente la intervención de varicocele. En 1880, Bartield relaciona el varicocele con la infertilidad. Bennett en 1889 realiza la primera varicocelectomía con una subsecuente mejoría en la calidad del semen. Hay que hacer referencia que en este periplo histórico no todo fueron éxitos, en 1831 Anthony Delphec fue asesinado por su paciente operado de varicocele bilateral un año antes tras no conseguir éxito en la intervención quirúrgica.

Las conclusiones de consenso de la Asociación Americana de Urología y de la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva indican que la presencia de varicoceles subclínicos, es decir aquellos que no se manifiestan por signos o síntomas como dolor, disminución del tamaño testicular y palpación de los mismos no parecen tener efecto claro sobre la infertilidad, por ello la realización de pruebas como la ecografía escrotal, Doppler o termografía sólo se deben realizar si el examen físico no es concluyente, pero no en busca de varicoceles subclínicos, , aunque Gat y cols. indican que el tratamiento del varicoceles subclínicos, en su mayoría bilaterales mejora los índices de fertilidad.

Tratamientos:

A) Quirúrgicos: ligaduras del plexo correspondiente, existen diversos abordajes, inguinal (Ivanisevich), alto (Palomo), alta laparoscópica, técnicas microquirúrgicas.

B) Embolización percutánea. Las complicaciones de estos procedimientos pueden ser hidrocele, ligadura de la arteria testicular, migración del émbolo, atrofia testicular, recidiva del varicocele, infecciones o dolores crónicos testiculares. La técnica que parece evitar la mayoría de esas complicaciones es la microcirugía del varicocele. Nosotros realizamos este tipo de intervención por que como podéis ver en el video se aíslan las venas a ligar y se evita el daño de las arterias y linfáticos. El paciente suele irse a su domicilio en el mismo día de la intervención. Después del tratamiento se deben realizar espermiogramas cada tres meses durante al menos un año o hasta conseguir embarazo. Las tasas de mejora de los parámetros seminales son de un 67% y las tasas de embarazo de un 30-45%.

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