Sexualidad y Lesión Medular

Algunas personas, conociendo mi trabajo con personas con lesión medular , me preguntan: Y estos, ¿cómo lo hacen?.

A partir de aquí se suele entablar el siguiente diálogo:

-Dr.Balmori: ¿cómo hacen qué?

-Persona A: Pues, ¿cómo mantienen relaciones?

-Dr.Balmori: Con tu pareja, ¿haces siempre lo mismo?

-Persona A: No, por supuesto, nos gusta hacer cosas nuevas, depende del día o de lo que le apetece a cada uno

Dr.Balmori: Bueno, creo que te has contestado. Las relaciones sexuales no se limitan al coito, a la penetración, eso sólo sería válido para el tema reproductivo, ya que es la única forma de concebir de forma natural. En el caso de la sexualidad las formas de dar y recibir placer son muy variadas.  

Alrededor de la sexualidad sigue habiendo muchos mitos o aseveraciones que se acrecientan cuando se piensa en personas con lesión medular. Por ejemplo: Sexo significa penetración, el sexo sólo es para gente joven y sana, el sexo es espontáneo no es necesario hablar sobre ello con tu pareja, además hablar sobre sexo no es necesario ni adecuado, el hombre siempre debe iniciar la actividad sexual y debe tener un pene rígido para obtener y dar satisfacción sexual, no deberías empezar un contacto sexual si no vas a poder terminar de manera adecuada y esa manera de terminar siempre debe ser conseguir el orgasmo. Todas estos pensamientos deben ser desterrados para conseguir una sexualidad adecuada.

Cuando se produce una lesión medular se producen alteraciones en las fases de la respuesta sexual clásica descrita por Masters y Johnson:  Excitación, Meseta, Orgasmo y Resolución. Estas alteraciones no tienen porque suponer que estas personas dejan de ser sexuadas, de tener sensaciones, de tener deseos, en definitiva de disfrutar con las relaciones sexuales con otras personas.

Es cierto que una persona que sufre un accidente con lesión medular no puede dejar de comparar cómo era su vida antes del accidente con la que tiene después, incluida su sexualidad. Pero al igual que hay una rehabilitación y una reeducación en otros aspectos físicos, éstas también deben aplicarse a la esfera sexual.  

Los lesionados medulares que ya tenían pareja previa al accidente pueden sentirse frustrados ante el pensamiento de no poder satisfacer a su pareja como antes lo hacían, por ello, no sólo es necesario reeducar sobre sus nuevas respuestas y sensaciones del cuerpo sino sobre las sensaciones, necesidades y gustos de la pareja. Hombres y mujeres aunque no sean lesionados medulares, muchas veces, no hablan de sexo de manera explícita con sus parejas y esto conlleva a presuponer ciertas cosas. Frases como: “yo sé cúando le apetece” o “ yo sé lo que le gusta” no deben ser pronunciadas alegremente. Es cierto que si hay mucha complicidad y confianza en la pareja esto se va logrando con el tiempo, pero nunca está de más cada cierto tiempo hablar de los gustos y deseos  de cada uno y de su fantasías, de lo que le apetece hacer o que le hagan. Como dije al principio de este post sólo la fecundación de forma natural necesita penetración y eyaculación y en este caso hablaríamos de reproducción, no de sexo. Buscar diferentes formas de excitación, explorar nuevos puntos de sensibilidad en el cuerpo, culminar la relación con nuevas sensaciones son trabajos que no dan sus frutos de la noche a la mañana, hay que trabajarlos como el resto de las actividades de rehabilitación. Nuestro mayor órgano sexual es el cerebro, con su reeducación en este campo se pueden llegar a alcanzar metas no sospechadas. Me vienen a la mente dos películas sobre este tema que me han parecido que están bastante bien enfocadas y tratadas con gran sensibilidad son: Intocable y Las Sesiones.

En el Hospital de Asepeyo de Coslada donde llevo la Unidad de Urología, hemos realizado ya varias jornadas de sexualidad para grandes discapacitados en las que el fin fundamental es repasar todos los aspectos de la sexualidad.

A través de diversas charlas creamos un clima de confianza para  dar la oportunidad a todos aquellos lesionados medulares y sus parejas a que puedan expresar sus dudas y sus logros. Todo ello lleva a un proceso muy enriquecedor tanto para las parejas como para los que hacemos la jornadas ya que el aprendizaje es recíproco.

Este tipo de iniciativas no sólo se debería realizar en lesionados medulares traumáticos, sino también en lesionados medulares congénitos, por ejemplo aquellos que padecen espina bífida. En estos casos la educación sexual se debe plantear desde antes de la adolescencia ya que esa difícil edad puede ser todavía más complicada en estas personas.

Aunque esté en inglés podéis visitar la página del Dr. Tepper, sexólogo que como podréis ver también presenta una lesión medular. Explica lo que de manera resumida he expuesto en este post. Incluso dentro de las otras formas de vivir la sexualidad nos habla del sexo tántrico del cual ya os hablé.

En próximas entradas podremos profundizar en algunos de los aspectos de los que hemos hablado.      

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